El ASMR en la vida real

El ASMR es mucho más que una etiqueta de YouTube que agrupa vídeos curiosos. Mucha gente que lo experimenta recuerda haberlo sentido por una vez en su vida real cuando en el colegio le hablaba la profesora, iba al médico o le tocaban la cabeza. Lo que hacen los vídeos de ASMR la mayoría de las veces no es más que recrear escenas de la vida cotidiana que son proclives a ser marco de esta sensación. Por tanto, los roleplays de médicos, teleoperadores y masajes no han salido de la nada, tienen un fundamento.

Además, yo creo que no sólo las situaciones son responsables del ASMR (de hecho, no lo son en sí mismas), sino que lo más importante son quienes las provocan. Yo tengo la teoría de que hay gente que tiene un “don” para esto, que sin ponerle intención alguna, lo logra.

Recuerdo hace años que estaba trabajando repartiendo flyers en un centro comercial. Todos los viernes a la misma hora entraba una mujer de unos 50 años, rubia canosa de pelo rubio, ojos claros y brillantes y de aspecto bohemio a la par que elegante. Al verla cada viernes, se producía el mismo gesto: yo le tendía el folleto, ella sonreía y extendía el brazo con un movimiento grácil pero firme, tomaba el papel, musitaba unas palabras de agradecimiento y se iba. Este hecho que no duraba ni 10 segundos era suficiente para encender la chispa. Sin duda alguna, esta mujer tenía el Don.

Es curioso, porque normalmente sucede al revés: es la persona que atiende/sirve la que se lo provoca al receptor del servicio, al sujeto pasivo de la acción. Es muy común que nos suceda mientras somos atendidos en tiendas de cosmética, peluquerías, tiendas de ropa, consultas médicas… En general, en lugares y/o situaciones que implican una atención personalizada, en la que se busca que el cliente se sienta a gusto y que muchas veces implica tener que tocarle fisicamente.

Pero, ¿quiere decir eso que a una persona que siente ASMR siempre que vaya a la peluquería -por ejemplo- lo sienta? La respuesta es NO. Lo mismo que comentaba que hay gente con un Don para provocarlo, hay otra mucha más gente que no lo tiene (de hecho, la gran mayoría). Cuando voy a la peluquería la mayoría de veces me resulta placentero (a pesar de los infernales lavacabezas) pero no siempre obtengo ASMR. Supongo que dependerá principalmente de quién me atienda, cómo hable y toque mi cabeza, y puede que también influya el ambiente y mi estado emocional.

Hablando de gente con el Don, lo veo mucho entre los ASMRistas. Creo que sólo unos pocos lo tienen realmente; así, a bote pronto, mencionaría a Dmitri de MassageASMR, GentleWhispering, WhispersRed… El resto son gente como tú o como yo, que experimentan ASMR y por tanto, saben cómo hacer para provocarlo. Sin embargo, la gente que tiene este Don lo trean instalado de fábrica, les sale naturalmente, no necesitan actuar.

Para finalizar, os dejo un recopilatorio de ASMR no intencional que he encontrado en YouTube. Recoge muestras de distintos vídeos que reflejan las situaciones comunes que anteriormente comentaba (dependienta de cosmética, pruebas médicas, atención en un quiropráctico, en una sastrería tomando medidas, etc.)

FOTO: Sabri Tuzcu

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